Testimonio de Vida Héctor Manuel Grillo

Mi trato con Dios ha sido desde niño, pues nací en un hogar de padres católicos, fue más mi mamá, quien nos inculcaba rezar y nos llevaba a misa sagradamente los Domingos, mi mejor relación con Dios en la niñez, era la ilusión de recibir los regalos del Niño Dios, ah!! que tiempos lindos aquellos; había que portarse bien en el colegio y en casa para poder ser merecedor de  los regalos del Niño Dios y vea usted, así nuestro padres nos inculcaban el temor a Dios que todo buen católico debe tener. Además de crear valores de comportamiento positivos (nos enseñaban a cumplir los mandamientos), los cuales tienen recompensas!!!!. Ahora hay un señor gordo bonachón vestido de rojo que trae los regalos y ya no se aprende y poco se nombra a Dios.

Crecí, siendo mi madre y su familia tan devota fui realizando los sacramentos, estudie en un colegio católico mixto y a medida que mi independencia era mayor me fui alejando de Dios.

Mis padres se separaron cuando estaba yo en tercero de primaria y mi mamá se hizo cargo nosotros: de mis dos hermanos y yo, nos dio educación, ella con su esfuerzo y oración nos sacó adelante, nos dio igualmente universidad y ella escasamente había hecho bachillerato

Cuando me gradué de bachiller con 17 años de edad, me declare auto responsable y mayor, ese día le comuniqué a mi mamá que yo empezaba a fumar. Partí a otra ciudad a estudiar en la universidad, la mejor época, la de la “U” y sin padres……………sin ley………….. ya no tenía quien me obligara o digiera que la acompañara a misa…………………..me aleje más aun de Dios……………fume, bebí, enamore, me deje enamorar, compartí muchas experiencias, pero a la final fui respetuoso, -responsable y estudie; en fin …………un muchacho con buenos valores decían. Los infundados en la niñez. Ya que tenía una voz interior que me cuestionaba y me permitía sopesar lo bueno de lo malo.

Salí de la “U”, ahora sí, a enfrentar la vida laboral, vaya me fue difícil empezar, con crisis existencial, amorosa, pérdida de mi identidad,  deje a mis hermanos…….a los entrañables compañeros de la “U” con los cuales había vivido mis últimos 6  años. Hospedado en casa de una tía por casi dos años; mi mamá trabajando como dama de compañía cuidando una señora en USA. Enviando hojas de vida, presentando entrevistas, dando clases para levantar para el cigarrillito y poder ir a visitar la novia que aún estaba en la “U” y midiendo las calles de mí querida Pereira.

Busque ayuda………..hice cursos de poder mental, trate el yoga, me inscribí en una secta rara…………………..hasta que en una sección escuche aquella voz interior que me decía, OJO!!!!! esto no es bueno y salí de allí corriendo y jamás volví; en hora buena.  Hice secciones con la tabla ouija, vaya que experiencias, pero nuevamente mi conciencia mi voz interior me saco de allí corriendo, visite brujos…. ya saben para hacerme un riego que me cambiará la “suerte”, me echaron las cartas, me leyeron la mano, pero  nadie me daba trabajo.

Finalmente, el milagro!!!! conseguí trabajo a través de un compañero de la “U”, en el área de ventas en la capital….buenísimo!! la capital, no era lo que yo quería, pero no podía seguir midiendo calles; tenía que forjarme un futuro. Bueno resignado acepte trabajar en ventas……pues aun los vendedores éramos considerados charlatanes.  Vaya que grupo de ventas, volví a tener mi familia de compañeros, como en la “U”. Recupere mi autoestima y me di cuenta que valía como persona y lo mejor como profesional.

Me enrede con la ex novia de mi casi hermano, de mi uña en la “U”, yo era el mugre claro. Acabe viviendo con ella y perdiendo a mi novia y a mi mejor amigo, a mí casi hermano. Ella trabaja allí conmigo, nos criamos juntos en la “U”, yo conocía todo de ella; era una mujer de casa, que su madre, como la mía veía por ella y su hermana, que las cuido como sus dos más grandes tesoros, de grandes valores; ella vivió protegida toda la vida por su mami. Nos fuimos a vivir juntos y me tocó vivir su transformación y ella de estar “subyugada” en su casa de familia salta a la libertad lograda al empezar a trabajar y sostenerse por su propio medio, además lejos de casa…………..vaya,  conocí y viví en carne propia la libertad…………………………. mal entendida y vivida como libertinaje!!!, como el mundo enseña ahora, se olvidó de sus creencias, de sus valores, de las enseñanzas y sacrificios de su mamá…. Ella no estaba dispuesta a “sufrir” así. Otra vez mi voz interior me dice te tienes que alejar de ella….. corre….y créanmelo, una fuerza interior me dio el valor de sacarme este amor, esta entrañable compañera, mi mujer, a quien yo  tenía en gran estima. Pues había cambiado  de tal manera que no era a quien yo había conocido en la “U”. La saque del apartamento, la eche. Otro golpe bajo que me hacía enderezar mi camino.

Bueno mi mamá regreso y le pedí se quedara en Bogotá viviendo conmigo. Yo trabaja y podía sostenerla, pues había cambiado de trabajo y este era bien remunerado, aun de vendedor.  Unos años después mi papá sufrió un accidente y con el tiempo quedo en cama y no podía valerse por sí solo, así que baje a Pereira, donde el aún vivía y me lo traje para Bogotá, a un hogar geriátrico. Trataba de hablar o ir un día entre semana  a verlo y los fines de semana siempre salíamos a dar una vuelta y almorzar en familia: mi papá, mi mamá y yo. Mis hermanos viven en el exterior desde hace muchos años.

Un día una prima por allá por el año 2000, me llamo a contarme que Dios le estaba hablando, fui la escuche y participe varias veces en un rosario y me uní aportar para dar mercados a gente necesitada durante un par de años o más. Entre a estudiar nuevamente y allí conocí a mi esposa, con quien me case por la iglesia y tres años después nació mi Mateo.  Asistíamos al principio y de vez en cuando al rosario de mi prima. Después de once años de casados mi matrimonio se acabó.  No entendí nunca las razones que ella me argumento, para mí no eran infranqueables: que teníamos métodos diferentes de educar,  que los fines de semana eran monótonos, pues salíamos con mis padres, los cuales dependen económicamente de mí y yo solo los podía ver los fines de semana. Además las relaciones sexuales se habían casi extinguido desde que nació Mateo, pues ella sufrió una gran lesión durante el parto. Así que se fue deteriorando la relación muchísimo, nos alejamos el uno del otro, ella no me acepto mi propuesta de buscar ayuda y compartíamos un techo y cama, solo cama y nada más, escasamente nos saludábamos. De esta manera;  tome entonces la decisión de salir de la casa, divorciado. Regrese con mi mamá. Les cuento que no he sido mujeriego y que durante mi matrimonio fui fiel a mi esposa.

 

Nuevamente volví al estado cuando salí de la “U”, deprimido, con crisis de identidad y esta vez me auto llenaba de valor para dedicarme al libertinaje, pues había recuperado mi “libertad”, realmente nunca la perdí.

Así es, ahora mi experiencia me decía: siempre has sido responsable, bueno, respetuoso, fiel, servicial, dedícate a lo “bueno” del mundo..…….. al libertinaje, hay miles de mujeres para pasar rico y todas…………..buenísimas, que digo sensualísimas y ávidas de ……………… andaba yo forzándome a esos caminos, cuando de repente un día que venia del trabajo me acorde de mi prima, si de esa,  la del rosario y la llame. Ya sabía de mi divorcio, ella siempre ha sido encantadora y ahora más………… si la conocieran. Me invito a una reunión el viernes de esa semana que iba ir a su casa un misionero. Bueno entre irme de rumba y conocer hembras………..no mujeres, adivinen que escogí……………………..pues si esa;  ir a escucharle el cuento al misionero. Llegue sin comer sobre las 7 PM  y habían unas 7 – 8 personas allí. Yo respetuoso como siempre y más bien tímido me dedique a escuchar los cuentos de todos, realmente estaban hablando de los últimos tiempos y de la segunda venida de Chucho, perdón, es que yo lo llamo así a Jesús de Nazaret. Bueno saben que la charla fue muy amena y cuando me di cuenta eran ya casi las 12 de la noche cuando a uno de estos personajes le dio por proponer rezar un poco y yo me di la bendición, de chiste… es decir me dije huy!! Ahora sí. Este hombre empieza a rezar y de pronto comienza a decir unas palabras sin sentido y todos se lanzan de rodillas, y yo no entendía que pasaba y por respecto me lance de rodillas también, este hombre hablaba en “lenguas” esa mismas que hablaron los amigos de Chucho, los apóstoles cuando el espíritu santo descendió sobre ellos. De repente el traduce esta lengua y  yo ya deduzco, comprendo, entiendo que es Dios hablándonos. De repente él dice tranquila, deje que el Señor va hablar ahora a través de ti, y arranca un mujer joven delgada a hablar en lenguas con un tono de voz que toca el corazón y este hombre traducía, después es otro joven, gordito él que también habla en lenguas, vaya………………………..que se yo fue una experiencia tan increíble……………….que ni en la rumba hubiera logrado tal grado de éxtasis. De allí salí otro, por ahí dice la gente salió tocado………………..expresión difícil de interpretar, hay que sentirlo….. fue mejor,  sí que eso……

Desde ese instante quede matriculado de nuevo al rosario ya hace dos años y medio y  a partir de entonces escucho a Dios, sus palabras, enseñanzas, mensajes, tristezas, a través de estos instrumentos, de la lectura de la biblia, de mi voz interior, si de esa que siempre me guío por el camino del bien, del buen actuar, por el camino de los reales valores. Dios padre mismo me solicitó, a formar parte de su alianza con este grupo, con la Mision Io Eros, no fui capaz de negarme (creo que fue ese temor a Dios) y no siendo poco me ha dado el don de recibir directamente sus mensajes para entregarlos a la ciencia y a la humanidad para que le sigan, para que les pase lo mismo que a mí me sucedió………………para su conversión, que no es más que volver a nuestro creador.

He logrado entender que Dios desde creo al hombre jamás ha dejado de hablarle, de guiarlo, de cuidarlo, de darle lo que necesita…………….Dios es realmente un Padre, un Señor Papá, amoroso como la mejor madre, preocupado por cada uno de nosotros.

Tú también puedes escucharlo, solo debes……………………no se qué debes hacer solo sé que debes hacerlo ya, tu si sabes que hacer!!!! vuelve a él date una oportunidad de realmente vivir.

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Mi llamado a ser Misionero

Mi llamado a ser Misionero

por

Juan Carlos González Merlano

 

Mi nombre es Juan Carlos González Merlano, soy profesional en Finanzas y negocios internacionales, especialista en Mercadeo. Tengo 34 años, actualmente trabajo en una empresa de tecnología y estoy felizmente casado. Espero también que algún día Dios me dé la bendición de los hijos.

Soy una persona amable, alegre, noble y me preocupo mucho por ser una buena persona. Me encanta la música, toco guitarra y bajo. Me gusta mucho el cine y compartir con mis familiares y amigos. Me considero una persona muy familiar, pienso que la familia es un regalo de Dios y cada día que uno pueda aprovechar de su compañía debe hacerlo.

Les quiero contar que no siempre fui así de feliz. He tenido altibajos en mi vida, pero gracias a Dios, por medio de esas pruebas, he podido avanzar en este camino de la vida y de la vida Cristiana- Católica.

Nací en Cartagena en una familia llena de amor, cerca al Mar Caribe y en un ambiente muy sano. Tuve una niñez espectacular, ya que estaba rodeado de los cariños de mis padres, mis abuelos, mis tíos y demás familiares y amigos de la familia. Fui el primero de los primos en nacer, el primer nieto de las dos familias. El consentido.

Gracias a Dios y a mis padres, entré a estudiar a un colegio Católico, por lo tanto, desde niño tuve una buena cercanía con Dios y para mí eran familiares la Eucarística y las oraciones, además que mis abuelas lo complementaban en casa y lo mismo mi Madre.

En la adolescencia fui muy alegre y amiguero. Pertenecía a una banda y en el colegio participaba en todas las actividades culturales.  Empecé a interesarme en las mujeres también y tuve novias, aunque siempre tenía relaciones largas.

Todo iba marchando bien, hasta que entré a la Universidad y conocí un mundo nuevo. Lo que me ofrecía el mundo. Me mudé a Bogotá, la capital, y comencé a tener experiencias nuevas: parrandas, rumbas, mucho alcohol, drogas a mi alrededor y una supuesta libertad que era más bien libertinaje.

Comencé a abusar de esa llamada libertad y me alejé de Dios. Mucho. Seguía creyendo en Él, pero no le creía a Él. Tenía a un Dios a mi manera, el que me convenía. Deje de asistir a la misa dominical, dejé de orar, dejé de recibir y practicar los sacramentos y bueno… ya saben el resultado… todo fue yendo a pique.

Cursando 3er semestre de la Universidad entré en una depresión terrible y no entendía por qué. Recuerdo que me preguntaba muchas veces que era lo que me pasaba en realidad. Porque aparentemente lo tenía todo: amigos, amigas, novia, mis padres, familiares, todas las cosas materiales, estudiaba en una de las mejores Universidades…entonces… qué faltaba? Por qué ese vacío?

Por supuesto, a lo que nos lleva el mundo, es a llenar el vacío con drogas, alcohol, fiestas, superficialidad, poder, sexo desenfrenado, comprar cosas que realmente no necesitamos… en fin, a vivir lo más alejados de Cristo y a pensar solo en lo momentáneo, y en uno mismo.

Finalmente y gracias a Dios, volví con mi familia a Cartagena y empecé un capítulo nuevo. Aunque, todavía sin Dios.

Tuve un período muy duro de la depresión pero gracias al apoyo de mi familia (y de Dios y la Santísima Virgen) salí adelante. Pronto llegaría el cambio de la mano de Dios.

Sin embargo, a pesar de los llamados de Dios de una u otra forma, no le hice caso. Tuve una novia con la que me fui a vivir en Unión Libre. Me devolví a Bogotá y empecé nuevamente a vivir en pecado. De todas formas, si de algo doy fe, es que Dios no se da por vencido con uno. Nos ama demasiado.

Dios sabe como hace las cosas, y después de un poco más de 3 años terminé la relación que tenía en ese momento. Fue doloroso porque igual la había amado mucho y había aprendido muchas cosas bonitas, pero era evidente que estaba buscando el amor de Dios en cosas terrenales o en personas.

Entré a trabajar en una empresa y allí conocí a la mujer de mi vida. No solo era la mujer más bella sino que era la más cercana a Dios que había conocido. Me exhortaba, me regañaba y no me aplaudía mis excesos como los demás lo hacían. Eso me encantó. Su palabra era cortante, llena de verdad… como la de Jesús.

Justo entré en el momento más decadente, pues claro, el Demonio, que sí existe, empezó a doblar sus esfuerzos para que me perdiera y entré a hacer cosas aún peores en mi vida. Pero gracias a Dios y a la Virgencita María, me pusieron ese Ángel que hoy tengo como esposa.

Ella un día me llevo a que hiciera una Confesión y desde allí todo cambió poco a poco. Empezó el proceso real de conversión. Comencé a asistir a misa los domingos nuevamente, a leer la Biblia y a asistir a congresos de Sanación y Liberación.

Recuerdo mucho un congreso de sanación y liberación en el que por primera vez, ví el mal en acción. Era escalofriante. Vi como el mal tiene poder sobre nosotros, pero también ví como ante Dios todo se doblega. Vi el Poder de Dios y su Amor. Fue impresionante.

Por eso, mi proceso de conversión ha sido por un gran cumulo de situaciones, experiencias y personas. Y aún sigo. Pero lo que realmente me impacta es el sentir que tuve mis ojos vendados por mucho tiempo. Es como si ahora hubieran visto el camino de la Luz, el camino el cual seguir. Ese es Jesús. También me impresiona el Amor de Dios por nosotros. Al quitarme esa venda, veo como Dios día a día nos da regalos de toda clase. Me considero un hijo consentido de Dios. Es impresionante. Al estar en este camino, tratando y tratando de seguir a Jesucristo y tratando de permanecer fiel a sus mandamientos y a su palabra, veo como Dios me premia, me consiente, me da lo que quiero. Me da vergüenza porque sé que no lo merezco. Pero es que su amor es inmenso, no se puede cuantificar.

Realmente seguir este camino me hace feliz. Te invito a que no solo creas en Dios sino que le creas a Dios, porque sus promesas se cumplen.

Para rematar, mi actual esposa en esos primeros pasos de bebé en el camino de conversión, me llevó a rezar el Santo Rosario todos los miércoles en el Rosario de Dios Padre. Me sentí feliz, acogido y me conmovió el saber que había más gente que experimentaba esto tan bueno. No era el único.

Pasó el tiempo y me fui acercando un poco más a Dios y aquí viene algo interesante. Justo cuando me sentía más cerca a Él, me quedé sin trabajo. Por qué? Qué pasó? Como me pasa esto a mí? Por qué si trato de cumplirle, de acercarme, de ser bueno con los demás… me hace esto?

Bueno, como dice nuestro Señor Jesucristo: “Quien quiera seguirme, niéguese a si mismo, tome su Cruz y sígame”.  A uno le enseñan equivocadamente que es mejor no sufrir, que debemos huirle a los pesares y a los tormentos.

Lo que uno no sabe es que Dios nos pone esas pruebas en el camino por nuestro propio bien. Por algo mejor. Por un bien superior. Por la purificación de tu alma.

Al quedar sin trabajo, tuve todo el tiempo para dedicárselo a Él. Y eso hice. Los frutos de esa persistencia y de esa confianza en Él fue el llamado a esta Misión. A la Misión Io Eros. Y ahora, no solo me dio un buen trabajo sino que tengo 2. Un trabajo para él y otro trabajo para mantenerme en este mundo.

Desde este llamado soy otra persona. Y si bien hay altibajos, poco a poco me convierto en otra persona, una persona más de Dios. Sigo siendo un vil pecador, pero ya he aprendido a caerme, pegarme duro, rasparme las rodillas y levantarme de nuevo. Lo importante no es el hecho de no caerse sino el de caerse y saberse levantar y seguir.

Es difícil ir por este camino, pero al lado de Jesús, la carga se hace llevadera. Y la aprendemos a llevar con alegría. Poco a poco, he venido dejando las cosas del mundo y me he quedado con lo más valioso, aunque me falta mucho.

Desde este llamado, he visto la Magnanimidad de Dios. Sus mensajes se cumplen, son veraces, son cortantes, te traspasan el corazón. Es la Verdad. La Verdad causa ese efecto. Por esto creo firmemente en los mensajes de Dios.

Creo en esta manifestación porque he visto el Poder de Dios, su Sabiduría, su Amor. Sus mensajes se cumplen cada día que pasa y desde que fui llamado tengo amor en abundancia, como nunca antes. También creo porque desafortunadamente he visto como está el mundo de decadente y aun así, seguimos en el Pecado. Poco a poco, estamos destruyendo toda la Creación y confió plenamente en que algún día debe parar. Para nadie es un secreto que estamos mal. Y particularmente, añoro el día en que realmente haya paz en el mundo y en nuestros corazones. El día en que nos aprendamos a amarnos y a amar a Dios sobre todas las cosas.

Te invito a que seas parte del Reino de Dios. Te invito a que reflexiones sobre tu vida y comiences a dejarte amar por Dios y a dejar lo que no te llenará nunca.

Comienza Hoy!

Él te espera con los brazos abiertos.