Dios uno y trino, creador de cuanto hay

No hay nada que pueda hacer su Padre si no me entregan su libre albedrio.  Aquellos que me aman, entregádmelo así.

Dios uno y trino, creador de cuanto hay

me has creado desde el principio

y has puesto en mi aliento y capacidad de actuar

me has dado libertad para escogerte y seguir tu caminar.

Me has dado voz para aclamarte

y con mi palabra darte un sí o un no;

Que en este día te escoja solo a ti, que yo opte solo por ti.

Que mi alma se incline, solo a hacer tu voluntad

y escoja yo solo el agradarte y alabarte y entregarte mi libertad.

Te retorno lo que me has dado para ser solo yo de ti

y jamás alejarme, ni extraviarme de ti.

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Padre amado, Padre de bondad

Padre amado, Padre de bondad,

Padre de misericordia, Padre bueno,

Padre omnipotente, Padre creador,

Padre reparador.

Mi Señor, mi roca, mi sustento,

Mi palabra, mi aliento, mi corazón,

Mi alcázar, mi escudo, mi guardia,

Mi defensor.

Señor de las alturas, Señor de los santos,

Ángeles y Arcángeles. Señor del universo.

Alabado y ensalzado en las alturas,

Bendecido eres por la creación.

Cada segundo que pasa es una alabanza a tu nombre.

Bendito eres, glorioso, perfecto y bueno.

.

Nada está oculto ante ti, nada es desconocido,

Todo cobra sentido en ti y para ti.

Por ti mi alma vive, mi cuerpo respira,

Por ti asciende y trasciende todo,

cada espíritu movido por tu soplo.

Cada cosa perfectamente puesta en su lugar,

por ti y para ti.

Vacíame Señor, que salga cada gota de mi

hasta quedar vacía yo de mi y llena solo de ti.

Que mis pensamientos sean tuyos,

mis palabras las tuyas, mis acciones las tuyas,

hasta que me olvide por completo que algún vez existí.

Hasta que solo se mueva mi ser en ti y para ti.

Que sea yo una taza vacía y tu me des sentido y plenitud.

Porque solo así habré vivido plena,

Solo así llegaré a ti. Solo así habrá cobrado propósito

una vida tan insignificante como la mía.

Que tus maravillas obren en mi,

sin darme cuenta de ellas,

para solo gozarme en ti y para ti.

Que cada parte de Jesús eucaristía

Tome posesión de mi cuerpo y seas tu sinónimo de mi existir.

Padre hermoso, Padre bueno,

Padre lindo de amor y de verdad.

Padre de virtudes de sustento,

Padre fiel y de cumplimiento.

Cumple lo que quieras en mi,

para eso he nacido. Para servirte solo a ti

y a tu servicio hoy me entrego.

Abandono todo lo que fui,

para que solo quede lo que se te antoje

y lo demás salga de mi.

Que sea yo una taza vacía,

que tu vengas a llenar

y no quede ni una sola gota

De mi, para que solo viva, yo de ti.

Pedirás así:

 Pedirás así:

Dios mío,

Que dónde haya vacío tu inundes el espacio.

Que dónde tenga yo duda, tu infundas verdad.

Que dónde reine el desorden tu nutras tu palabra.

Que dónde falte el aliento tu soples tu viento.

Dios mío,

Cuando yo tropiece, que tu me levantes.

Cuando esté confundido, que tu me sostengas.

Cuando todo sea desconocido que tu me alumbres el camino.

Cuando todo me falte que solo tu me sacies.

Dios mío,

Para combatir al maligno que tu me asistas.

Para sanar al perdido que tu me revistas.

Para ayudar a tus hijos que tu me conduzcas.

Y para llegar al cielo que tu seas mi brújula.

Dios mío,

Guarda mi puesto en el cielo.

Guarda mi alma del destierro.

Guarda mi vida para ti.

Guarda lo mejor de mi.

Dios del universo, dueño de todo y dueño mío

Dios del universo, dueño de todo y dueño mío,

Sin ti todo perece, sin ti el alma muere,

Sin ti el sol se apaga, el hombre se extravía,

Dios, si me abandonas, me pierdo en la deriva.

Te suplico, ven Dios y toma mi alma,

Que no habite en ella cosa impura,

Que mi cuerpo sea templo puro para guardar tu palabra,

Que salga de mi lo que no sea tuyo,

Que se quede tu amor y me infunda lo santo,

Que mis fallas me pesen, para limpiarme,

Pero sobre todo, que tu no me faltes.

Que tu consuelo me aliente, que tu palabra me salve,

Que tu amor yo aprenda y que tu mano me salve. Amén

Te amo, Jesús

Por: Carlos González Merlano
Jesús, te amo. Dame la Gracia para hacer todo de acuerdo a Tu Santa Voluntad. Pongo todo en Tus Manos Sagradas y me olvido de mis propias necesidades y deseos. Mi Jesús, quiero llegar a decirte: Todo lo que digo y hago es conforme a Tu Santa Voluntad – haz conmigo según la Voluntad de Dios.”
Quiero vivir en Ti y que Tu vivas en mi. Someto todo según lo que dé Gloria a Dios. No tendré motivos egoístas; no tendré deseos ocultos de complacerme a mí mismo y haré todo lo que pueda, en esta vida, para estar en plena unión Contigo. Yo te entregaré cada pensamiento, cada movimiento, cada paso y cada acción para que Tú puedas actuar dentro de mi alma. Yo confío en Ti, pero ayúdame a confiar en Ti por completo. Sé que todo lo que Tú haces, todo lo que Tu permites y todo lo que llevas a cabo, con el fin de purificar la tierra, tiene un solo objetivo y es el de dar Gloria a Dios.
Yo, por mí mismo, no puedo darte tal regalo, a menos que permitas que Tu Espíritu Santo resida en mí. Transfórmame para que mi corazón y mi alma lleguen a estar entrelazados Contigo. Entonces así, Tu podrás, mi Jesús, por Tu Divinidad, hacer grandes milagros en mi alma por haber confiado en Ti completamente, conservando el derecho que me ha dado Dios: el libre albedrío.
Permitir que Tu, Jesucristo, residas dentro de mi, requiere un gran sacrificio de mi parte. Por esto, pido tu auxilio para arrojar todo pensamiento altivo, toda debilidad y toda señal de autocompasión. Me dirijo a Ti, te pido humildemente que me guíes. Te pido la Gracia de ser incapaz de sentir odio por otros, incluyendo a los que me causan un gran daño o dolor y así perdonar fácilmente, sin mantener algún resentimiento en mi corazón, para que cualquier circunstancia por difícil que pueda ser, la vea como Tú la ves.
Todo lo bueno viene de Dios. Yo solo no puedo alcanzar la Paz, por esta razón, me ofrezco a Ti en mente, cuerpo y alma. Te regalo mi plena confianza para que residas en mi alma y así la conviertas en parte de toda Tu Gloria. Eleva mi alma a Ti, Señor.
Deseo con toda mi alma, mente, espíritu, corazón y ser, estar preparado para Tu Gran Gloria – Tu Reino Glorioso, donde se vivirá toda la vida de acuerdo a la Voluntad de Dios, en la Tierra como en el Cielo.
Señor, te pido con todo el amor del que soy capaz que Tu Voluntad quede arraigada en mi alma y viva mi vida de acuerdo a todos tus deseos, que nunca más vuelva a experimentar el odio en mi corazón, de cualquier clase. Tú, Señor eres incapaz de odiar y si Tu vives en mi alma, entonces nada puede permanecer dentro de Mi que no venga de Tí.
Que todo sea para la Gloria de Dios, te lo pido en el nombre del Padre, del Hijo, del Espiritu Santo y en el Inmaculado Corazón de nuestra Madre María. Amén.

A Santa Francisca Romana

Y Cristo dijo a la vidente: «Yo soy la profundidad del poder divino. Yo he creado el cielo, la tierra, los ríos y los mares. Yo soy la sabiduría divina. Soy la altura y la profundidad; soy la esfera inmensa, la altura del amor, la caridad inestimable. Por mi obediencia, fundada en la humildad, he redimido al género humano.

Santa Francisca Romana vio también el purgatorio, ‘con su fuego claro, de matiz rojizo; con sus diversas moradas de dolor, y, como Dante, su contemporáneo, llevada de la mano misma de Dios, penetró también en el paraíso. Esta visión celeste es más rica de detalles: primero está el cielo estrellado, cuyos mundos, mayores que la tierra, flotan a enormes distancias; después, el cristalino, más brillante todavía, y finalmente el empíreo, que es el más sublime. Su visión más alta fue la del Ser antes de la creación de los ángeles. Era un círculo espléndido e inmenso, que sólo en sí mismo descansaba. Bajo el círculo infinito, el desierto de la nada, y dentro de él una como columna deslumbrante en que se reflejaba la divinidad. Allí, unos caracteres: principio sin principio y fin sin fin. Luego aparecieron los ángeles, a semejanza de copos de nieve que cubren las montañas’.

tomado de: Hijos de la Divina Voluntad